Cuando estamos eligiendo un flash de mano hay muchos requisitos que tenemos que tener en cuenta.

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El primero de ellos, es el uso que le vamos a dar. Tenemos que tener claro que tipo de fotografía hacemos y que necesidades tenemos. Ya que según el tipo de uso, podemos conseguir cosas más adecuadas a nuestras necesidades.

No es necesario tener un flash de mano de alta gama si nuestro uso no requiere hacer fotografías en ráfaga, no necesitamos mucha potencia, ni necesitamos que se refresque la luz rápido o por ejemplo si hacemos retrato y lo hacemos en casa midiendo siempre en manual.

Ya que según nuestro uso deberemos elegir un flash u otro.

Número guía: Una vez tenemos claro que es lo que vamos a hacer con él. Una de las primeras cosas que tenemos que saber es que potencia queremos que tenga.

La potencia en los flashes se mide en su número guía, cada flash tiene un número guía diferente. Siempre es en relación a iso 100.  El número guía nos facilita saber hasta que distancia podremos utilizar nuestro flash de mano.

A más número guía, más potencia tendremos. Pero tenemos que tener en cuenta que cuando se aumenta el iso en dos pasos, estamos multiplicando nuestro número guía por dos.

Por lo que tenemos que considerar si necesitamos tanta potencia o con un número guía por ejemplo de 48 en iso 100 tenemos un 96 a iso 400.

Así que debemos considerar cuanta potencia necesitamos.

Modos de flash de mano: tenemos que tener en cuenta si queremos un flash de fácil manejo con bastantes automáticos, un flash manual o un flash completo con todos los modos posibles.

Los modos de flash que podemos encontrar serían los siguientes:

-TTL: se trata de un tipo de automático en el que el flash mide su propia potencia que tiene que emitir en cada fotografía con una medición a través de la lente. Es muy útil para fotografías en las que necesitamos un método rápido para medir la exposición.

-Automático: el flash elige la potencia totalmente automáticamente midiendo a través de la fotocélula del flash. Pero si utilizamos el flash separado de la cámara no nos hará una medición precisa.

-Manual: nos permite elegir manualmente la potencia que queremos.

-Multi: el flash emite diversos disparos, haciendo que podamos congelar y ver el movimiento del objeto fotografiado.

Una vez sabemos que modos encontramos en los flash, tenemos que consedirar que necesitamos. Ya que por ejemplo si hacemos fotografías con mucho tiempo y cuidadas, creo que utilizaremos un modo manual (por lo que con un flash sin modos automáticos, nos costaría mucho más barato), en cambio si necesitamos un flash que nos permita disparar rápido sin necesidad de estar pendiente de él, tendremos que utilizar un flash con TTL o algún tipo de automático.

-Master and slave: otra de las funciones que tienen los flashes, son las de master y slave.

Esto significa que hay determinados flashes que pueden mandar a otros a disparar (master) y luego tenemos los slave que cuando un flash master dispara el también lo hace.

Hay modelos que tienen las dos opciones y otros que sólo son slave (Esclavos).

Así que si no creemos que vayamos a tener dos flashes, no necesitaríamos un master o si por ejemplo ya lo tenemos y queremos uno para iluminar fondos, con que sea slave nos serviría.

-Marcas: En cuanto marcas, podemos elegir un flash de mano original (que siempre tienen más funciones con sus propias cámaras) o compatibles (son marcas que fabrican para determinados modelos y siempre suelen ser mucho más baratos y sabemos que los modos y el funcionamiento básico es similar al original).

-Cabezal: Hay flashes con cabezal fijo y otros que nos permiten elevarlos y girarlos.

Este factor para mí, si que es muy importante, ya que en muchas ocasiones o en casi todas, se evita disparar el flash de mano directamente hacía el sujeto, ya que provoca una luz artificial y ensancha mucho el rostro.

Así que considero que es muy necesario que se pueda girar y elevar.